Seleccionar página

Restaurante el Musical

En el contexto complejo de las múltiples etapas de la actividad y el uso, surge la intencionalidad de reintroducir a la comunidad de regreso a la esencia, para proporcionar un contexto social que pudiera atender con simpatía a los usuarios.

Entender el restaurante, intensificando el vínculo emocional con el ambiente como premisa generacional del proyecto, diseccionando el tipo de cocina y los atributos que la hacen singular. El trabajo del lugar está en su planificación, gestión de volumen y actividad. Una oportunidad en la que el componente de ajuste se basa en la intencionalidad de mantener y rediseñar los espacios.

Dentro del proyecto, el objetivo pretende explorar las generalidades para entender las partes. Un esbozo sin elementos sectarios ni entramados rectilíneos, nada más allá de los materiales base en vinculación con lo supuesto. Una simbiosis que finalmente agitada, germina en un contenido dentro de un armónico contenedor. El elemento sustentante de la idea plantea el Huerto como punto de partida de esta experiencia. Los insumos y especies en la sala se convierten en la cobertura vegetal que crean un ecosistema, el cual se convierte en la parte importante de la composición arquitectónica del proyecto. La extensión del huerto, e interacción con el espacio interior, se logra a través de un juego de vegetación que flota sobre el ambiente, permitiendo una conexión constante del usuario.

Extraer de los cultivos de naranja, las geometrías de los campos, la paleta de colores de la natura labrada para crear espacios equilibrados, luminosos y amables. Una labor de diseño, arquitectura y abstracción, donde las sensaciones deben acompañar los placeres del paladar.

La distribución de espacios y funcionalidades se antoja fundamental a la hora de garantizar cierta intimidad a las mesas en sala. Al tratarse de un volumen amplio, se persigue el feedback filtrado entre usuarios mediante el diseño de unas esbeltas y delicadas jardineras. Estos elementos se han tratado para permitir la fluencia polivalente de espacios, a la vez que convertirlas en un gran juego de asociación y disgregación formal.

A modo de manchas de aceite sobre una superficie modelo, la iluminación cumple un rol fundamental en la composición del espacio interior. Ésta permite bañar de luz la vegetación, carácter de la propuesta, donde la luz es introducida y direccionada creando un juego de contrastes de brillo y sombra. El efecto teatral de iluminación del espacio interior se consigue a través de la combinación del movimiento de las jardineras que tamizan y orientan dicho ingreso de luz cenital y perimetral.

Conocida como “cocina doméstica”, el hilo conductor del proyecto propone al cliente el concepto de “estar como en casa”. El uso de materiales nobles y una correcta iluminación del conjunto darán el plus de calidez que exige el espacio. Por ello, para el estudio del mobiliario se ha perseguido una atmósfera castiza con elementos de diferentes tonos, pero con la misma esencia.

En la antesala del proyecto se plantea la tarea más desafiante. El recorrido como remate visual de la estancia, se compone de un mosaico dinámico de platos cerámicos de diferentes épocas y formas, permitiendo ser la transición perfecta hacia la zona de servicios. Relevante e intenso, diferente e innovador, los platos han sido seleccionados y diseñados a mano, con delicados diseños vanguardistas.

El rediseño de los baños ha sido realizado y planteado desde los orígenes. El alma material y artesanal del paso del tiempo embauca el entorno, remarcando y destacando los recovecos con piezas cerámicas de diseño. La presencia de los vitrales de color, el mosaico hidráulico, las balaustradas de forja y el estilo los lavabos, hacen homenaje a una época pasada que no queremos olvidar. La incorporación de elementos decorativos y cuidadosamente distribuidos respetando y potenciando la intencionalidad, ayudan a entender la filosofía planteada.

El control exhaustivo del detalle nos ha llevado a perfeccionar junto con artistas especializados el diseño de las vajillas del restaurante, donde la identidad del plato corresponde al producto elaborado.

Equilibrio arquitectónico desarrollado al detalle, generando una experiencia donde lo artificial entendido por la arquitectura y lo natural entendido por la vegetación, están en constante interacción, convirtiendo a la arquitectura en el catalizador perfecto de la experiencia gastronómica memorable que se vive en el interior.

 

Proyecto: Javier Chulvi, arquitectura e interiorismo. 

Ubicación: Calle Antonio Sorlí 6, 46134 Foios – Valencia

Top